¡ Lo sabemos, porque también estuvimos ahí !
Por medio de una muy agresiva campaña mercadológica AOL se transformó en la más popular proveedora de Internet de los noventas; su éxito contribuyó a su caida.

En ese entonces el Internet se perfilaba como una especie de dominio desconocido; se hablaban las cosas más estrambóticas al respecto, por ejemplo, un amigo de mi papá lo imaginaba como una especie de televisión donde, si tu querías comprar algo, en la pantalla de la computadora literalmente te atendía un individuo quien levantaba el pedido.
Para acceder a Internet existían muchas opciones, el servicio era ofrecido por muchos microempresarios que ofrecían diversas opciones que a veces rayaban en la locura. Tuve el “gusto” de tratar con un individuo dueño de una empresa de conexión que se negaba rotundamente a ofrecer planes “ilimitados” (te cortaba la señal por ahí de la segunda hora) por que según el “no era correcto” estar tanto tiempo en línea.
Por supuesto que los servicios tipo Prodigy o Cablevisión de banda ancha estaban muy lejos siquiera de nuestra imaginación; había que marcar un número y esperar que las máquinas se dieran el “handshake”: esos ruidos raros que se oían luego de que “contestaban” la llamada y esperar a que la conexión se estableciera.
Los tiempos de traslado de datos eran cuaresmalmente lentos, prácticamente a uno le daba tiempo de aprender lenguas en lo que la página se cargaba; los servicios de correo electrónico ridículamente pequeños y el navegador de moda se llamaba Netscape.
En ese entorno se dio una de las campañas más originales, y podría decir eficientes, que jamás se haya visto. De repente estaban por todas partes, te los echaban por abajo de la puerta, los regalaban en tiendas y supermercados, llegaban por correo, parecía que el mundo estaba siendo invadido por discos compactos amarillos que tenían un monito así como tres iniciales: AOL.

El gancho era ofrecer tres meses o unas mil horas (en ese entonces uno se suscribía a los servicios de Internet en planes por hora) gratis y, si le gustaba a uno, pues se suscribía ya con un plan completo.
El clásico gancho del dealer de droga: primero te hacían adicto y luego te lo cobraban.
Debo de decir que la estrategia fue un éxito, de la noche a la mañana la empresa, que era parte de Times Warner, se transformó en el más grande proveedor de Internet en Estados Unidos y de paso en México (30 millones de usuarios en todo el mundo); podría decir que fue la que rompió con el esquema de muchas empresas pequeñas.
El servicio era medianamente bueno, uno tenía acceso a una cuenta de correo electrónico, salones de chat y hasta juegos. Cuando uno se conectaba escuchaba una vocecita mamila que decía “Bienvenido, estás en línea”.
Como decía, el servicio no era tan malo; con la desventaja que de repente se desconectaba y de que para ingresar a Internet uno tenía que atravesar la interfase de AOL que era bastante fea y aburrida. Algunos programas no funcionaban y era obligatorio utilizar su navegador que también era bastante malo.
De hecho utilizar Internet a través de AOL era como navegar a través de la red de una empresa; una conexión limitada, lenta y que trataba, a toda costa, en que utilizaras sus servicios “disque” exclusivos.
El verdadero problema con AOL fue que para salirse del servicio era una verdadera odisea. Tenían una política bastante dura de no dejar salir a nadie y era necesario hasta mandar una carta para pedir por las buenas que ya no le dieran el servicio.
En mi caso personal corté la conexión luego de que Telmex comenzó a ofrecer el servicio a un 60% del precio pero con el plus de que te vendían una computadora (que cobraban a cómodas mensualidades); el caso es que uno acababa pagando lo mismo que AOL con la gran ventaja de que le daban una computadora nueva.
Marqué a la empresa para cancelar y me pasaron con una mujer que, puedo jurarlo por el acento, estaba a más de 10 mil kilómetros de distancia de mi casa.
- ¿Por que quiere salirse de AOL? – me preguntó y yo le expliqué el asunto de la computadora. Me dio una verdadera lástima escucharla ya que, aunque parezca increíble, trató de convencerme que era mucho mejor AOL sin computadora que Telmex con una flamante máquina.
- ¿Cómo podemos convencerlo de que se quede con nosotros? – me preguntó con acento porteño.
- Denme una computadora – le dije.
Ahí terminó mi caso y mi relación con AOL.
Los casos de agresividad en contra de clientes de salida se hizo famoso en Estados Unidos pero a pesar de todo, la empresa murió como proveedora de servicios de Internet.
A la fecha está tratando de posicionarse como un portal de contenidos pero creo que la mala imagen que se generaron para finales de los ochentas han transformado a esta empresa en uno de los villanos de Internet.
9 comentarios para " AOL: Internet para la gente "
Yo también sufrí para terminar con los de AOL. Lo peor de todo es que para pagar el servicio tenias que dar el numero de tarjeta de crédito o débito y a mí una vez el plástico se venció y como ya no queria pagar así, hablé para ver si podía pagar de otra manera, me dieron un numero de cuenta o algo asi para pagar en el banco, lo hize y el dichoso pago NUNCA me lo reconocieron y terminé pagando dos veces. Una basura
Nefastos, rateros y el producto pésimo.
Mafiosos por sus amenazas y abusivos de la gente que NPI acerca de internet para ese entonces.
Se llevan la palma al más malo, al más odiado, al más transa, al más gandalla y, algo que ahora se ha vuelto moda: EL MÁS IMPUNE!
* Bienvenido Miguel Andrés! Un gusto verte por acá en el nuevo sitio.
como tenia un familiar que arreglaba compus en esa epoca yo lo que hacia era cambiar cada tres meses de compu y abrur la cuenta con diferentes nombres u numeros de cuenta(si a veces te la ceptaba9 y casi un año tuve aol ilimitado. saludos
Si recuerdo la interfaz, bien fea y obsoleta, yo tuve la ventaja que mi universidad daba el servicio gratis, ah como recuerdo esos dias y la felicidad que daba el oir shanksk sohn prts ppssss del telefono cuando por fin te conectabas jeje
Excelente que tengan ahora un sitio dedicado a los 90s. Un agregue más a mi lector de feeds!
Recuerdo con cariño los discos de AOL. Durante una buena época me conecté gratis con estos CDs. En cuanto vencía uno, instalabas otro y como nuevo!
Aún así, me han sobrado bastantes, que seguramente serán, sino es que ya, piezas de culto.
Saludos!
¡¡¡Qué recuerdos, caray!!! conocí esos CD´s de instalación en julio de 1999, no eran amarillos, sino naranja con azul celeste, creo que aún tengo uno por ahí como recuerdo, posteriormente vinieron los amarillos, al final, para el año 2002, eran dorados.
Efectivamente, estaban hasta en la sopa (”¿Sopa de CD´s”? para parodiar a “Sopa de Videos”), y hubo un día en el que hasta los vi tirados afuera de un supermercado Gigante (RIP). En 2001 me enteré de que esa estrategia no era exclusiva para México, se quejaban en la revista PC World de que cada persona recibía suficientes CD´s de instalación como para hacer una lámpara de mesa.
Yo lo tuve en septiembre de 2002, y no me gustó porque efectivamente, querían que usaras su interfase, que era un navegador propio que en realidad utilizaba como motor Internet Explorer 5 ó 6, el que estuviera instalado. Otra cosa era que cuando quise entrar desde su navegador a mi correo de Hotmail, apareció un Pop Up (aún no eran una plaga) diciéndome que AOL me daba un correo… como si no lo supiera. Las “Claves” era otro martirio, pues nunca le atinabas, y si en el navegador tecleabas la palabra “claves” te daba una lista de todas. Ni ganas de usarlo.
Mi proveedor era Telmex, y con muchos trabajos logré acelerar mi módem para que me diran todo el ancho de banda del mismo: 57.6 kbps, mientras que AOL me conectaba a 41.2, cuando llamé para cancelar y me preguntaron los motivos, comenté estos dos aspectos y me dijeron que podía llamar a soporte técnico, inmediatamente vino a mi mente el viacrucis que fue hacerlo con Telmex y le dije a la nena que me atendió que no lo iba a hacer, que por favor me cancelara.
AOL es también el responsable de sepultar 2 proyectos al volverlos de paga: Netscape Navigator y Winamp, así como de matar a ICQ porque no lo actualizó a tiempo.
Alberto: cuando yo quise cancelar con AOL me contestó en Argentina una chava que me preguntó “¿por qué quiere terminar su contrato?” le contesté “Por que en Telmex con la misma mensualidad me van a dar el servicio y una computadora”; entonces me preguntó “¿que podría hacer AOL para que usted no cancelara su contrato?”, a lo que contesté “Denme una computadora”, luego de estas dos frases intentó convencerme (te lo juro) de que su servicio era mejor y yo a la Bart Simpson cada vez que me preguntaba una opinión yo le decía “Denme una computadora”.
Para no hacer largo el cuento, trató de convencerme de que AOL era mejor aunque no me dieran una computadora por el mismo precio. Pobrecitas, pero ante esos argumentos tenían por obligación convencrme que me quedara y, por supuesto, era imposible.
Saludos
Que buen reportaje! me latio! aunque fueron tiempos dificiles se recuerda con cariño esa época del AOL, del ICQ y tanto otros programas que a pesar de lentos nos brindaron horas de entretenimiento.
hahahah, recuerdo esos discos, MUCHO. De seguro debo de tener uno o dos botados por ahí. Venían en todos lados! Recuerdo que de chico compraba Eres Niños y Club Nintendo y me salieron un buen ahí.
90s (L)
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