Cuando fue estrenada en 1997 esta película traía ya toda una base mercadológica; desde la tragedia de 1912 (toda una fábula de tintes tecnológicos) hasta la filmación de la película en territorio de Baja California: Podemos asegurar que Titanic fue el fenómeno cinematográfico del siglo veinte.

Creo que el gran éxito de Titanic se basa en la posibilidad de conciliar dentro de una sola película dos géneros muy distintos y atractivos para dos tipos de público, me explico:

Por un lado tenemos el romance entre Rose y Jack (Kate Winslet y Leonardo DiCaprio). La joven que está condenada por la familia y la sociedad a casarse en contra de su voluntad se encuentra, de manera repentina, ante una puerta de escape con un escritor amigo de las aventuras y de la buena vida. Esto es el más puro estilo de las mejores historias románticas.

Para el lado sentimental y femenino del público la historia es hermosa pero con un final terrible y esperanzador a la vez; a pesar de que Jack muere en la tragedia, Rose queda marcada de por vida por ese efímero amor, cosa que la lleva a experimentar la vida al máximo.

Para cualquier mujer la película pudo haber tratado nada más que de eso.

Por la otra parte nos encontramos ante la tragedia y la destrucción; una enorme construcción, un medio de transporte nunca antes visto se dirige hacia su perdición; la posibilidad de ser testigo directo de una de las tragedias más grandes del siglo veinte no se puede eludir.

Para el lado masculino de acción, destrucción y violencia la película contiene todo lo que un buen film de acción y desastre requiere: valor, arrojo, la lucha mortal del hombre en contra de la naturaleza y de las más terribles consecuencias de su vanidad.

Para cualquier hombre la película pudo haber tratado nada más que de eso.

Un proyecto de una vida

James Cameron comenzó a desarrollar la idea de Titanic dos años antes. El señor tiene una especie de fijación por los desastres marítimos y se dio el lujo (y el riesgo) de bajar los 3,800 metros de profundidad a los que se encuentra el barco para hacer unas tomas.

A partir de ahí, para realizar el guión, hizo una colosal investigación tanto del barco como de los que iban a bordo para agregar la máxima realidad al film; según palabras de Cameron, quería que la gente realmente sintiera haber estado ahí.

Para la filmación la 20th Century Fox compró terrenos en Rosarito Baja California y realizó un maqueta tamaño real del barco donde se hizo la producción que no careció de problemas: desde una insurrección por parte de los extras mexicanos (que estaban hasta el copete de pasarse el día en agua fría, comer comida de menor calidad que los “gringos” y de aguantar al divo DiCaprio) hasta la enfermedad de los actores principales (a ellos si los consentían con las gripas) y los modos dictatoriales de Cameron. Tenían planeados 130 días de producción que se extendieron hasta los 160.

Además de la filmación en vivo, Titanic requirió de muchos efectos especiales y durante la edición de la película se optó por cambiar el final. En la escena donde la vieja Rose está por tirar el collar al mar, el guión original mostraba que Brock Lovett (el cazador de tesoros) la descubría pensando que ella trataría de suicidarse. Luego de “impedirlo” ella le descubre que el collar lo había tenido ella todo el tiempo y que no valía un vida. A final de cuentas ella lo lanza y regresa al camarote.

Creo que no tengo que decir que la película fue un éxito absoluto: la más taquillera en la historia de Hollywood ($1,848,813,795 de dólares), en algunos cines permaneció por casi un año en exhibición y fue vista prácticamente en todo el mundo.

Empató el récord de más denominaciones para el Oscar (14) que incluían mejor película, mejor dirección, mejor vestuario y mejores efectos visuales. Obtuvo once, la segunda película en lograrlo. La canción My Heart Will Go On interpretada por Celine Dion ganó un Grammy y ha sido uno de los singles mejor vendidos en la historia de la música.

Si Cameron intentó llevar al público al sitio del naufragio del Titanic, creo que lo logró de manera rotunda. Estoy seguro de que muchos han visto la película en DVD y otros sistemas de video casero pero el hecho de haberla visto en la pantalla grande y con el sonido de una sala de cine puedo decir que fue una experiencia arrolladora (creo que estoy hablando como hombre de películas de acción).

El hecho de haber visto Titanic en una sala de cine es una de las principales marcas que cualquier noventero (que se precie de serlo) debe de haber tenido.

Nota al margen:

No pude evitar la tentación de poner esto que me encontré en YouTube:

El Titanic Mexicano