Un programa descabellado, muy irreverente y basado en la personalidad de sus dos conductores: El Calabozo fue durante varios años uno de los más importantes de su tipo en la televisión vespertina.

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La verdad es que como concepto el programa estaba muy bien ubicado; podría haberse calificado de programa de variedades. Tenían invitados y hacían entrevistas pero tenía la peculiaridad de ser muy irreverente.

El dueto Esteban Arce y Jorge Van Rankin (Mejor conocido como “el Burro”) era muy atractivo: ambos tenían esa pinta así como el tonito de niños fresas mamilas y se encargaban que quedara claro que así era.

Para el desarrollo del programa contaban con una serie de patiños como un individuo con un sombrero rojo, “la pared” y al que nadie hacía caso, dos niños; a uno le decían “la tachuela” y al otro Lencho, a un fulano (Enrique) que lo tenían vestido de rayas y metido en un calabozo entre otros.

En este video me impactó una Shakira de pelo negro y lacio recién estrenada en el mundo del espectáculo.

El programa se comenzó a transmitir en Telehit, una especie de MTV región 4 que Televisa abrió en Cablevisión como una respuesta (bastante chafita) al canal de videos gringos, por ahí de 1993 y, creo, estuvo unos seis años al aire; El Calabozo pudo dar el salto de la tele de paga a la abierta a través del canal 4.

El Calabozo era un desorden muy organizado, un programa en vivo donde los famosos y las estrellas del momento eran entrevistados de manera muy relajada y sin formalidades; de la misma manera Arce y Van Rankin se destapaban en una guerra de egos y les gustaba cotorrear a sus patiños.

Básicamente hacían lo que se les daba la gana y aunque ambos eran bastante pesaditos, muy dados al “yoismo” y al “yosoycuatede…” el programa tenía una buena audiencia y varios famosos desfilaron por su escenario que parecía hecho de sobrantes de producciones de los setentas.

A mi forma de ver el programa sufrió de ese desgaste que a Televisa le fascina someter a sus producciones; luego de seis años los dos conductores ya no daban para más y el proyecto se abandonó.

Creo que el programa, como propuesta, era bastante interesante ya que se libraba de muchas de las ataduras de la televisión tradicional, estamos hablando de una época en que Los Simpson eran vistos como una blasfemia y que las productoras aún no nos regalaban joyas como Jackass, Big Brother, American Idol u otras maravillas de la televisión actual.

El pero podrían ser los dos conductores que, aunque tenían una base muy firme de seguidores y seguidoras, eran del tipo que no se tocaban el corazón para burlarse, agredir o alburear al que se les pusiera en frente, sobre todo si este no era uno de los consentidos y mandados por los jefes de avenida Chapultepec.

Una de las cosas que me han sorprendido de este programa es que mientras uno normalmente sufre para encontrar extractos de programas mexicanos en YouYube, los cortos de El Calabozo abundan en el sitio.

¿Que pasó después? ambos conductores se han mantenido dentro del medio: programas de radio y TV, telenovelas, etcétera, creo que Esteban con más fortuna que el Burro a quien, últimamente, se le ha visto en la conducción de publirreportajes de una conocida marca de ungüento para el pie de atleta.