Cuerpos perfectos dentro de trajes de baño rojos, creo que con ocho palabras acabo de resumir diez temporadas de Baywatch, una serie que, aunque parezca increíble, estuvo a punto de ser cancelada luego de su primera temporada; con el tiempo llegaría a ser una de las cumbres de la banalidad de la década de los noventas.

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En un principio solo había un salvavidas de las playas de Los Ángeles; un individuo al que se le ocurrió la idea de transformar su trabajo, que normalmente era bastante aburrido, en una película, una serie, una comedia… la verdad es que no tenía ni la más remota idea. (es como si yo me imaginara una película –sería bastante más aburrida– sobre un blogger que escribe en la red sobre décadas pasadas, la idea puede ser buena, pero de ahí a llevarla a la pantalla hay un buen trecho).

Greg Bonnan, así se llamaba el salvavidas en cuestión, tuvo mucho más suerte: su hermana se casó con el productor Doug Schwartz; no sabemos si fue por quedar bien con la familia o que, el caso es que este individuo escuchó a Bonnan y le gustó la idea.

Ambos se acercaron a Grant Tinker, otro productor, a quién también le gustó, y éste le vendió a la cadena NBC la idea de una película de dos horas para la televisión a la que llamaron Baywatch: panic at Malibu pier. La producción fue un éxito y pronto se encontraron haciendo el primer capítulo de la primera temporada que salió al aire en septiembre de 1989.

Imposible decir que Baywatch fue un éxito automático por que esa primera fue un rotundo fracaso: los ratings no levantaban y aún no se concretaba la temática de la serie.
Entre sus primeros protagonistas se encontraban David Hasselhoff, a quien ya conocíamos por su actuación en la serie ochentera El auto increíble; junto a el otros galanes de cuerpo atlético así como muchas curvilíneas chicas (entre las que destacaba –según la humilde opinión de quien esto escribe– Erika Eleniak).

El problema con esa primera temporada fue que el canal y los productores se metieron en una serie de discuciones sobre la temática principal de la serie; no habían definido aún si sería de pura acción o se transformaría en una especie de telenovela alrededor de los personajes. El asunto nunca fue zanjado por que la NBC canceló la serie.

Los productores no perdieron la fe en el proyecto, iniciaron la producción de una segunda temporada (con grandes ahorros a la hora de filmar, cosa que explica las largas secuencias de tomas generales de la gente en la playa) y luego de 14 meses de permanecer fuera del aire lograron colocar el programa en forma de lo que los gringos llaman syndication, es decir, que vendieron los derechos a transmitirla de manera individual a las emisoras locales.

La leyenda empezaba.

La temática se hizo más telenovelera y mientras algunos de los protagonistas salían de la serie en busca de otras metas, pronto se conformó la alineación definitiva; en la tercer temporada llegó Pamela Anderson quien sin lugar a dudas se transformaría en el personaje icónico de la serie.

Baywatch duró prácticamente toda la década, salió del aire luego de 10 temporadas y fue un éxito mundial; hubo épocas en los noventas en que estaba al aire prácticamente de manera simultánea en casi todo el mundo y, según el libro Guinness de récords, mil millones de personas vieron algún capítulo de la serie.

A pesar de que los personajes (y las actuaciones) eran bastante unidimensionales creo que nadie puede rebatir que la principal razón del éxito de Baywatch fue la de que sus protagonistas eran criaturas cuasi-perfectas; ambos sexos tenían la oportunidad de ver las doradas epidermis de los protagonistas en grandes extensiones con el aliciente extra de la cámara súper lenta (nunca entendí como los que estaban en peligro podía esperar tanto sin ahogarse); creo que hasta la fecha las imágenes de cuerpos esculturales corriendo dentro de trajes de baño rojos siguen siendo un ícono noventero.

No se que ocurra con los verdaderos salvavidas; tengo la impresión de que su vida ha de ser sumamente aburrida, sólamente activada para sacar algún borracho del mar y para imaginarse una serie donde todo mundo es guapo y con un cuerpazo y donde las compañeras de trabajo parecen modelos de calendario de refaccionaria.

En Baywatch la vida era más movidita: espías, bombas atómicas, desastres ecológicos entre otros temas, tipo Ian Flemming, eran cosas que se alternaba con una intensa vida personal; los baywatchers no solo eran héroes si no que también vivían vidas muy intensitas.

La serie, como cualquiera que se precie de haber tenido éxito, también genero sus propios spin off’s:  El primero, producido por Hasselhoff y llamado Baywatch Nights trataría de seguir al sargento Garner Ellerbee luego de su salida de la policía; debido a su escaso éxito trataron de darle un giro tipo “paranormal” (no hay que olvidar que en esos entonces The X-Files estaba pegando con tubo) pero la cosa fue un desastre y no llegó más allá de una segunda temporada.

El siguiente surgió luego de la cancelación de la serie original, Baywatch Hawaii, seguía al personaje de Hasselhoff hasta el archipiélago y fue cancelada en 2002. Un año después se hizo una película para la televisión, Baywatch: Hawaiian Wedding, en donde terminan los temas que quedaron pendientes en el último capítulo de la serie y vemos que todos se reúnen para recordar los buenos tiempos.

En 2004 DreamWorks amenazó con realizar una película para el cine sobre Baywatch, hasta anunciaron que Jessica Simpson sería la protagonista, sin embargo el proyecto nunca avanzó; tal como lo diría la cabeza de Pamela Anderson en Futurama; hubiéramos podido ver la primera película filmada en su totalidad en cámara lenta.

Gracias a Dios, eso nunca ocurrió.


A manera de despedida les dejo un video de Erika Eleniaken Baywatch